Escenario actual y modelo CER (*) _ Parte I

… y que puede hacer blockchain al respecto.

Tengo que reconocer que por mucho que leo sobre el tandem renovables-blockchain, no consigo aclararme  del mecanismo de compensación que se establece. Mejor dicho que es lo que realmente se compensa sobre todo si lo hacemos aplicando el modelo que permite el RD 900/2015. En dos palabras “falta concretar”.

Los modelos de compensación basados en favorecer la PRODUCCIÓN renovable están claros. Se parte de la idea de la necesidad de proteger el PLANETA, nuestro capital natural. A partir de aquí se constata lo que se produce (mide)  y se premia mediante compensaciones fiscales o pagando más por la electricidad aunque cueste menos fabricarla de otra manera.  Así es como hemos funcionado durante muchos años y cuyo resultado es la burbuja en la que hemos estado metidos y de la estamos saliendo a base de darle palos a las renovables (el hermano libertario de las otras fuentes de energía primaria).

Bajo este modelo también funcionan organizaciones como SolarCoin que añade a los incentivos propios de cada pais o región del mundo los suyos propios que no son otros que compensar mediante una moneda virtual, el solarcoin, cuyo valor, tal como hablaba en un post anterior, dependerá de que arraigue (“El valor de la criptomoneda se basa en el mero hecho de usarlas…”) y se pueda articular como moneda de cambio de forma similar a lo que sucede con bitcoin.

No….., yo lo que quiero hablar es de como podemos hacer más atractivo (económicamente) el CONSUMO de energía eléctrica de origen renovable frente a la que se consume con origen en la  produción convencional (fósil y nuclear),  más allá de nuestra posición ética frente al estado del planeta, y como compensarlo para que retroalimente este mismo consumo.

Blockchain puede jugar un papel primordial en el desarrollo de criptomonedas orientadas a esta compensación entre otras cosas porque su creación resulta mucho más barata incluyendo el gasto eléctrico a que da lugar el dejar constancia de una transacción energética (punto a punto) de coste 0 (cero) dado que usa electricidad de origen renovable (o sea gratis).

Podemos imaginar lo que nos ahorramos en coste de estructura sabiendo que esta moneda no necesita soporte en papel ni siquiera en plástico, ni cajas fuertes (bancos) donde guardar el papel, ni el soporte del personal bancario o el transporte de moneda. Y por descontado los problemas de robos, desfalcos o la propia estabilidad cambiaria.

Apenas un modesto contador con blockchain (base de datos), un monedero virtual donde se registra en positivo (piticliiing) cuando produces kWh y en negativo cuando los gastas (potoclooong). Que además guardamos en casa pero validado por otros miles o millones repartidos por todo el mundo allí donde haya un productor (o prosumidor) de energía eléctrica de origen renovable y/o un consumidor de la misma.

“Bueno vale….”, te preguntarás, “…pero ahora que tenemos un monedero con ahorros ¿que hacemos con las (cripto)monedas?”. Volvemos a la duda expuesta en el último párrafo de un post anterior…., se necesita algo más. Y ese algo más no es otra cosa que conseguir ganar al oligopolio en su misma cancha, o sea el mercado, usando una criptomoneda. El como es lo que voy a tratar de explicar en los siguientes post.

 (*) Comunidad de Energía Renovable

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